miércoles, 10 de mayo de 2017

Tratamiento del bambú

La durabilidad natural del bambú es de uno a tres años, empleado en la construcción en contacto con el suelo, y de cuatro a siete años, si se utiliza en las partes interiores (Lantican et al. 1987). La vida útil del bambú aumenta con los tratamientos de preservación. Así, según (Tewari 1981) el bambú tratado puede durar como mínimo 15 años (hasta 20), aún en condiciones extremas, o hasta 30-50 años sin estar en contacto con la humedad (Carmiol 1998).

Corte y selección de Bambú
Un aspecto importante a considerar en la implementación del bambú como material para construcción es su correcta selección, la cual debe ser observando muy bien el desarrollo de la planta, cortarlos desde los primeros nudos y cerca del mismo de tal forma que no generemos un vaso donde se almacene agua y pueda perjudicar su retoño.


Preservación del bambú
Los bambúes varían de especie a especie en la susceptibilidad de los culmos a insectos xilófagos y hongos. Existe además cierta correlación entre el ataque y el contenido de almidón y de humedad (McClure 1956). En consecuencia, la durabilidad depende de la especie de bambú, del tiempo de cosecha y del turno técnico empleado, es decir, la edad de corta.
En muchas ocasiones se utiliza el bambú sin tratamiento de preservación por desconocimiento de las posibilidades y ventajas y también por la ausencia de mercado para bambú preservado (Liese 1985). Es necesario por ende, después de haber seleccionado las especies de interés comercial preferentemente con buena resistencia al ataque de insectos y patógenos, determinar los preservantes y la técnica de tratamiento según las posibilidades existentes.

Se han hecho recomendaciones en cuanto a dejar reposar el bambú de 20 días en adelante en el mismo sitio donde se cortó, a esto se le llama “curado”, técnica muy eficiente para que el bambú se seque de manera uniforme y no se “chupe” (efecto que observamos en bambú movido del sitio inmediatamente después de su corte, el cual deja al bambú muy débil).

Una vez dejado pasar el tiempo necesario para que el bambú este curado se procede a su inmunización, proceso que consiste en sustituir las sales naturales contenidas en el bambú por sales minerales, como el bórax y el ácido bórico, incluso se puede utilizar la sal gruesa. 




Métodos más comunes de preservación:

Ahumado o calentamiento en hornos: Los culmos son almacenados encima de chimeneas, el humo ennegrece los culmos y por el calor se extrae el almidón y otras sustancias. En Japón se colocan los culmos en cámaras a 120 –150 ºC por 20 minutos, porque se considera efectivo para la protección contra insectos xilófagos (Liese 1985).

Inmersión en agua corriente: Los culmos son echados a ríos poco turbulentos por varias semanas, y lastrados con piedras para sumergirlos. Por medio de este proceso el almidón y los azúcares son disueltos, y se mejora la absorción de preservantes por difusión y presión (Liese 1985).

Inmersión en tanques: Es un método económico y simple en el cual se utiliza un preservante soluble en agua. El preservante penetra en el lapso de varios días, por los extremos de los culmos y en menor proporción por los nudos (Liese 1985).

Metabolismo y transpiración después del corte: Se corta el bambú, se deja con ramas y follaje en forma vertical y la savia (almidón y otros componentes) es liberada del extremo cortado. A continuación, se coloca en la misma posición dentro de un recipiente con preservante por dos a cinco días, que es absorbido con ayuda de la transpiración de las hojas (Hidalgo 1974, Stultz 1981).

Método "Boucherie": Con este método (Figura a) es preferible utilizar culmos recién cosechados con ramas y follaje. Se conecta la base cortada del bambú con una llave, que sale de un recipiente. Con preservante ubicado a una altura superior, y se coloca un recipiente al final del culmo para colectar el preservante. La sustancia, que penetra por efecto de la gravedad y también por la transpiración de las hojas, debe dejarse difundir por espacio de dos a cinco días (a). El método de "Boucherie" mejorado es con una bomba de aire (compresor) conectada al recipiente con preservante, con el cual se reduce el tiempo a unas tres a ocho horas (b) (Hidalgo 1974 Stultz 1981, Liese 1985).

Método de ¨Boucherie¨(a) simple, (b) con bomba de aire (Stultz 1981).


Después del tratamiento, los bambúes se deben secar al aire por espacio de varios días, hasta que el contenido de humedad descienda a 10-15% (Stultz 1981). Otros métodos de menor importancia son el calentamiento sobre llama, la ebullición en agua. Utilizando preservantes, la aplicación de borax: ácido bórico (1:1) con brocha o atomizador. Además, se pueden aplicar preservantes contra el fuego (Hidalgo 1974, Liese 1985).

A continuación presentamos un vídeo de como hemos llevado a cabo el método de tratamiento por inmersión. 

 









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